NONINADENA


Autoterapia Caigo antes de que el descenso comience. Me niegas pista donde aterrizar. Entre tu ego y mis dudas siempre vence quien pierde las ganas de empatar. Huele a trío este dúo en solitario. Un punto y a parte pide recomenzar. Y, sin decir adiós, tu abecedario borda un papel que quiere confesar. Que hay un porqué matando las escusas que prestabas. Y yo, en vez de enfadarme, le pido a las musas que preparen café y un bizcocho al calor de la luna, con el mundo del revés y el Tio Gilito pasando hambruna. Con sólo tratar de intentarlo me sabe a vinagre. De lodo sacudo las uñas de mi porvenir. No esperaré que la redención me consagre. Me subo a mi nave espacial e invento a donde huir. Miente, con sorna, la vida, a base de espejismos. Un cortocircuito me obliga a reconfigurar. Juego a ganarme la vida conmigo mismo. Me atrevo, sin pedir permiso, a respirar. Que si pongo en hora mi rejoj, marca el tiempo que he perdido en buscarle a todo una razón. Y ahora trato de entender cuanto ignoro y demás consabido, para, así, poder responder, del manual de lo desaprendido.